CIUDAD DE PANAMA, Panamá.- Nostálgico por la temprana salida de la Selección del Mundial y por su sequía de goles, Lionel Messi consideró que su futuro está en manos de Barcelona. El jugador rompió el silencio en el que estaba inmerso desde su regreso de Sudáfrica al hablar desde un lujoso hotel de la capital panameña, un día antes de participar en el partido "Messi y sus amigos vs. el resto del mundo".
Sus primeras palabras fueron para reconocer el triunfo de España en la final. También elogió a los planteles de Uruguay y Paraguay, que hicieron un "gran esfuerzo". El delantero lamentó que Argentina no hubiese avanzado más. "El Mundial me dejó una mala sensación, esperaba llegar lejos. Ya no podemos hacer nada. Ni a mí ni a la Selección nos salieron las cosas como queríamos", reconoció. 
Añadió que el director técnico, Diego Armando Maradona, responderá si permanece al frente del plantel o elige otro camino. "Por mí que siga Diego, pero es él quien tiene que decidir. Hay que pensar en lo que viene: los amistosos, la Copa América. Tenemos que seguir adelante, creciendo y consiguiendo cosas", manifestó, en declaraciones reproducidas por el diario porteño "La Nación". 
Messi, quien en 2009 recibió el Balón de Oro y el premio al Mejor Jugador del Mundo de la FIFA, estuvo acompañado en la conferencia de prensa por Martín Palermo, el panameño Kevin Kuranyi y el italiano Marco Materazzi. Entre sus planes, figura la participación en un partido de exhibición en agosto, en China, donde ya estuvo y recibió una cálida acogida. (DPA-Especial)